Madrid, 21 de enero de 2026 – La seguridad y la estabilidad del sistema de propulsión constituyen el eje central del desarrollo del JAECOO 7 SHS, un SUV híbrido enchufable concebido para ofrecer un funcionamiento fiable en condiciones climáticas extremas. En un escenario de expansión global de la tecnología electrificada, JAECOO prioriza un enfoque claro: asegurar un perfecto funcionamiento del sistema en cualquier entorno climático.
Este aspecto es de gran importancia en países como España, un mercado climáticamente exigente, con uno de los rangos térmicos más amplios de Europa occidental, que puede superar los 75–80 °C. La temperatura más alta registrada en España es de 47,6 °C, alcanzada en La Rambla (Córdoba) el 14 de agosto de 2021, mientras que la más baja es de −35,8 °C, medida en Vega de Liordes (León) el 7 de enero de ese mismo año.
El frío intenso y el calor extremo siguen siendo algunos de los principales desafíos para los vehículos electrificados. Las variaciones térmicas afectan de forma directa al comportamiento de las baterías, a la eficiencia del sistema y a la seguridad operativa. En este escenario, la estabilidad de funcionamiento se convierte en un requisito técnico esencial.
En entornos de bajas temperaturas, el rendimiento de la batería disminuye y se limita la capacidad de respuesta del sistema. En situaciones de calor intenso, como las que se registran en mercados de Oriente Medio o Latinoamérica, aumenta el estrés térmico y se intensifican las exigencias en materia de control térmico y de seguridad. Para un modelo con vocación global, la fiabilidad a largo plazo en ambos extremos resulta determinante.
Funcionamiento estable entre –30 ºC y 60 ºC
El JAECOO 7 SHS ha sido desarrollado para operar de forma estable en un rango comprendido entre –30 ºC y 60 ºC, gracias a su sistema de control térmico de la batería. Esta solución técnica permite mantener un funcionamiento controlado y predecible, evitando fluctuaciones de comportamiento habituales en condiciones extremas y garantizando una entrega de energía estable en todo tipo de escenarios.
Incluso a temperaturas bajo cero, la batería y el sistema de propulsión mantienen una respuesta inmediata y una entrega de potencia estable, sin que su rendimiento se vea penalizado. En condiciones de calor prolongado, como en desiertos, zonas de alta montaña o usos continuados a elevada temperatura, el sistema conserva su eficiencia operativa y su seguridad sin comprometer la experiencia de conducción.